III
Uno realmente no sabe como acertar en las decisiones en la vida, pero me parece que la gracia esta en pegarse el porrazo, romperse las rodillas, que sangre, cicatrice y se caiga la costra. Solo así concientizamos la acción. La semana siguiente al incidente del mall fue espantosa, el tipo que fue en algún momento el objeto de mi infantil deseo llamo a mi escuela y puso en alerta a las autoridades del establecimiento del inminente desvío en uno de sus pupilos. La dirección no perdió tiempo en poner en alerta al profesorado y, lamentablemente para mí, a mi madre.
Fue una semana completa en la que las reuniones entre profesores y apoderado, psicopedagogos y apoderado, dirección y apoderado hablaban de mi, por los pasillos del establecimiento pasaba mi madre llorando pensando en la posibilidad en que su único hijo no traería descendencia, en que este retoño pudo haber pasado por una experiencia espantosa, o de algún abuso de parte de un depravado (algo que nunca sucedió). Esta situación tan caótica y delirante dentro del establecimiento de avda. Los Leones me llevo a decidir no volver a incursionar con terceros la posibilidad de concretar un encuentro con una persona del mismo sexo, pero de la realidad a la imaginación había una gran distancia, mi cabeza seguía fantaseando con un varón imaginario encarnado en su rol por una almohada con calzoncillos y un calcetín, y un hermoso sueño donde en un espacio tranquilo y helado encontraba a alguien idéntico a mí que me hacia despertar con un profundo, húmedo y cálido beso en la boca.
Just.P
Uno realmente no sabe como acertar en las decisiones en la vida, pero me parece que la gracia esta en pegarse el porrazo, romperse las rodillas, que sangre, cicatrice y se caiga la costra. Solo así concientizamos la acción. La semana siguiente al incidente del mall fue espantosa, el tipo que fue en algún momento el objeto de mi infantil deseo llamo a mi escuela y puso en alerta a las autoridades del establecimiento del inminente desvío en uno de sus pupilos. La dirección no perdió tiempo en poner en alerta al profesorado y, lamentablemente para mí, a mi madre.
Fue una semana completa en la que las reuniones entre profesores y apoderado, psicopedagogos y apoderado, dirección y apoderado hablaban de mi, por los pasillos del establecimiento pasaba mi madre llorando pensando en la posibilidad en que su único hijo no traería descendencia, en que este retoño pudo haber pasado por una experiencia espantosa, o de algún abuso de parte de un depravado (algo que nunca sucedió). Esta situación tan caótica y delirante dentro del establecimiento de avda. Los Leones me llevo a decidir no volver a incursionar con terceros la posibilidad de concretar un encuentro con una persona del mismo sexo, pero de la realidad a la imaginación había una gran distancia, mi cabeza seguía fantaseando con un varón imaginario encarnado en su rol por una almohada con calzoncillos y un calcetín, y un hermoso sueño donde en un espacio tranquilo y helado encontraba a alguien idéntico a mí que me hacia despertar con un profundo, húmedo y cálido beso en la boca.
Just.P

